En una intervención que no estaba prevista en el guión oficial, Leo Messi aprovechó el día de su despedida internacional para romper el silencio y desmentir de forma categórica las múltiples especulaciones surgidas en Argentina tras la final del último Mundial, en la que la Albiceleste cayó con rotundidad ante España.
Las imágenes de la escueta arenga en los vestuarios, la falta de intensidad sobre el terreno de juego y el bajo rendimiento general del equipo habían desencadenado en su país una oleada de teorías de conspiración que el capitán argentino se encargó de zanjar definitivamente.
La explicación de Messi: Desgaste físico y emocional tras el duelo ante Inglaterra
El histórico número ’10’ explicó que el factor determinante no respondió a ningún conflicto interno ni a situaciones extradeportivas, sino a la exigencia física acumulada en las rondas previas de la cita mundialista.
“El último Mundial estuvimos cerquita. No pasó nada raro, es la realidad, como se dice. El partido de Inglaterra fue un desgaste muy grande. A nivel de piernas y emocional fue un desgaste muy grande. Llegamos con lo justo pero lo peleamos como siempre. No pudimos ser campeones”, aclaró la figura rosarina.
Scaloni respalda la versión del capitán: “Fueron mejores”
Las palabras de Messi coinciden plenamente con el análisis previo realizado por el seleccionador nacional Lionel Scaloni, quien ya había pedido autocrítica y reconocimiento hacia el nivel exhibido por la selección española en la gran final.
“No, perdimos porque ellos fueron mejores, chicos. Hay que reconocerlo, hay que reconocer que jugaron mejor”, apuntó el técnico argentino, subrayando que aceptar la superioridad del rival es el primer paso para seguir evolucionando como grupo competitivo de cara al futuro.


































