Fernando Valenzuela ha dejado una huella imborrable en el entorno deportivo de México. Con una carrera que lo elevó a la cima del béisbol, es indiscutiblemente considerado uno de los más grandes de la historia mexicana. Tal vez lo conozca por su tiempo en las Grandes Ligas, donde se destacó especialmente con los Dodgers de Los Ángeles, pero su conexión con el fútbol también merece atención.
A pesar de su compromiso con el béisbol, en ocasiones se le ha visto mostrando su apoyo hacia el fútbol. No obstante, su preferencia no se dirigía hacia clubes tan prominentes como el América o el Cruz Azul. Su corazón parecía latir por otro lado, específicamente por las Chivas de Guadalajara.
Su amor por el equipo rojiblanco se evidenció en una fotografía icónica en la que se le ve con la famosa camiseta del Rebaño, sosteniendo un balón con una sonrisa y un lema que decía: “Soy Chiva y qué”. Esta imagen no solo capturó su espíritu jovial, sino que resonó profundamente entre los aficionados, convirtiéndose rápidamente en un fenómeno viral en las redes sociales.
Es curioso mencionar que, aunque Valenzuela nunca se declaró de manera oficial como aficionado al fútbol mexicano, la conexión que compartía con las Chivas la subyacía en su expresión pública. La marea de apoyo y cariño que recibió de parte de los seguidores del equipo rojo y blanco fue un testimonio claro de su popularidad y su influencia en el deporte mexicano.
Además, esta relación no se limitó únicamente a Valenzuela. Un notable miembro del plantel de las Chivas, Javier ‘Chicharito’ Hernández, ha rendido homenaje a Valenzuela en diversas ocasiones, incluso utilizando la camiseta de los Dodgers con el número 34, un tributo claro al ícono del béisbol. Este acto simboliza una conexión que trasciende los límites de los deportes, mostrando que la admiración y el respeto pueden unir a diferentes disciplinas y generaciones de aficionados.
Fernando Valenzuela no solo es una leyenda del béisbol; su influencia ha llegado a otros rincones del deporte, dejando un legado que se entrelaza con la pasión del fútbol mexicano. La identidad del deporte en el país es compleja y rica, y figuras como ‘El Toro’ han contribuido a crear una narrativa en la que el béisbol y el fútbol pueden coexistir, uniendo grupos de aficionados que los veneran por igual.


































