Los Marineros de Seattle aseguraron la serie frente a los Medias Rojas de Boston tras conseguir un triunfo de 8-3 en Fenway Park. Con una ofensiva de 12 imparables y sin conectar cuadrangulares, el equipo visitante dominó el encuentro para recuperarse de la derrota sufrida en el primer compromiso de la serie.
Gestión cautelosa en el montículo para asegurar el resultado
Pese a la amplia ventaja ofensiva, la toma de decisiones desde el dugout reflejó un cambio en la estrategia del mánager Dan Wilson. Con el equipo situándose con un registro de 66-74 al inicio de septiembre, el cuerpo técnico ha optado por un manejo de lanzadores sin margen de riesgo.
Salida prematura de Bryce Miller: El abridor derecho trabajó durante cuatro entradas y dos tercios, permitiendo solo una carrera limpia ante 21 bateadores con 65 lanzamientos en su retorno a la rotación.
Entrada del relevo: Con ventaja de 4-1 y dos outs en el quinto episodio, Wilson retiró a Miller antes de su tercer enfrentamiento ante la alineación rival, dándole paso al zurdo José A. Ferrer para enfrentar al venezolano Wilyer Abreu.
Cierre del encuentro: Tras ampliar la diferencia a un parcial de 8-1 en la sexta entrada, el cuerpo técnico recurrió a los relevistas intermedios para sellar la victoria sin sobresaltos.
Esta estrategia se suma a la utilizada en el juego previo, donde se requirió el ingreso del cerrador mexicano Andrés Muñoz en la novena entrada para asegurar la victoria por 9-6.


































