Las historias más grandes en la WWE suelen ocurrir dentro del cuadrilátero, entre las intensas rivalidades y los épicos combates de las estrellas. Sin embargo, uno de los episodios más controversiales y sonados ocurrió fuera de las cámaras: el caso del “Vuelo del Infierno”, en el que los gladiadores estuvieron cerca de morir.
El suceso ocurrió el 5 de mayo del 2002, luego de que la empresa concluyera su gira por el Reino Unido con ediciones de RAW, SmackDown, eventos no televisados y el Pago Por Evento Insurrextion, en el que aparecieron figuras como The Undertaker, Triple H, Big Show y muchos otros más.
Pese a la aparición de figuras importantes y a los encuentros intensos que tuvieron lugar en la Wembley Arena, los choques más importantes no tuvieron lugar dentro del ring, sino en el avión en el que regresaron todos los gladiadores, y es que no solamente hubo peleas, sino múltiples accidentes que, hasta la fecha, generan escándalo.
El evento que llevó a las superestrellas a viajar al otro lado del mundo. Foto: WWE.
Cerca de la muerte
Gracias a los testimonios de los viajeros de aquel vuelo en sus biografías personales y hasta en entrevistas para shows como The Dark Side of the Ring, se conocen varios de los sucesos que ocurrieron en los pasillos. De acuerdo con el exponente Justin Credible, el entonces dueño de la compañía, Vince McMahon, rentó un avión Boeing 747 para todos los empleados. Su capacidad usual va de los 360 a los 460 asientos.
¿El problema? El mismo gigante acero contaba con un bar. Luchadores, egos y alcohol: pésima combinación, tal y como lo demostraron Mr. Perfect y Brock Lesnar, quienes se presumían como amigos hasta que una competencia amigable por ver quién hacía mejores llaves de lucha se desencadenó una pelea real.
“La Bestia” y “el Señor Perfecto” se atacaron de un lado al otro sin que nadie los detuviera. De acuerdo con X-Pac, la situación escaló al grado de que casi abren una de las salidas de emergencia con sus empujones, y fue ahí donde figuras como Paul Heyman, Finlay y el mismo Triple H tuvieron que intervenir para separarlos.
Locura tras locura
Aunque en ese mismo vuelo se encontraba el “Demonio del Valle de la Muerte”, quien era conocido por ser el encargado de mantener en orden la relación entre los talentos de la empresa, en aquella ocasión se celebró un festival de locuras que no parecían tener final. ¿La razón? “El Enterrador” se quedó profundamente dormido.
Los testimonios mencionan que Ric Flair se paseó desnudo por las inmediaciones del avión, que Goldust tomó el control de voz del vuelo para cantarle a su exesposa, Terri Runnels, que Scott Hall bebió y molestó a los viajeros antes de desvanecer por completo, que Michael Hayes casi se orina enfrente de la esposa del mandamás, Linda McMahon, y que el mismo “Factor X” le cortó la cola de caballo al propio Hayes. De acuerdo con Jim Ross, entonces jefe de personal, el vuelo duró siete horas.
Las consecuencias
Dos de las azafatas presentes demandaron formalmente a Flair por acoso sexual, y aunque el luchador negó los hechos, la WWE tuvo que llegar a un acuerdo con las dos trabajadoras del vuelo para descartar un juicio. Quienes peores consecuencias tuvieron fueron Goldust, Perfect y Hall, todos quienes fueron despedidos casi de inmediato.


































